| 11 de Marzo de 2008 Distinción internacional para un investigador de Exactas | |
| Buscando problemas | |
| Daniel de Florián, último ganador del premio Giambiagi, fue invitado por la American Physical Society para participar de un acontecimiento que convoca a un selecto grupo de físicos de todo el mundo. En una charla con el Cable, el estudioso de las partículas elementales revela sus inquietudes acerca del esperado descubrimiento del mítico bosón de Higgs. | |
Por Gabriel StekolschikUna austríaca, un israelí y el argentino Daniel de Florián son los tres físicos invitados este año por la American Physical Society para dar una conferencia en el marco de la denominada The Beller Lectureship, un evento instituido por esa Sociedad para promover la participación de científicos extranjeros en las reuniones que efectúa anualmente. Nominado por la División de Física Nuclear de esa institución, el científico de la Facultad es el elegido para el acontecimiento, que se desarrollará durante el próximo mes de abril en la ciudad de Saint Louis, en los Estados Unidos. Dedicado a la física teórica, una de sus líneas de trabajo es la búsqueda del bosón de Higgs, una partícula cuya existencia se postula con el fin de que pueda “cerrar” el actual modelo estándar de la física de partículas: “El problema es que la teoría tiene ciertos problemas para explicar por qué las partículas tienen masa. Ahí entra en juego el bosón de Higgs, que sería algo así como una partícula que se acopla e interactúa con todas las demás, y a partir de esa interacción les genera su masa. Sin su presencia no tenemos una forma de entender cómo es que partículas como el electrón o los quarks poseen masa”, explica. “Es la partícula más buscada desde hace 20 ó 30 años”, afirma. Para confirmar esa predicción teórica, la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN) está finalizando la construcción del acelerador de partículas más grande del mundo, el Large Hadron Collider (LHC). - ¿Existe el bosón de Higgs? - Tenemos buenas razones desde el punto de vista teórico par pensar que existe. Y la confirmación o no de su existencia se va a producir a partir de que empiece a funcionar el LHC a finales de este año, en el lapso de unos cuatro o cinco años. - ¿Anticipás que en cuatro o cinco años lo encuentran? - O se encuentra, o se va a poder decir que no existe. No hay ninguna posibilidad de ambigüedad una vez que esto esté funcionando. - ¿Que sucedería si no lo encuentran? - Digamos que si lo único nuevo que se encuentra es el bosón de Higgs estaríamos en un problema. Porque nuestro experimento estaría en perfecto acuerdo con la teoría, y eso es una cosa fea a esta altura, porque sabemos que la teoría actual no es definitiva, que tiene que haber algo superador. - No quieren encontrar lo que están buscando... - Queremos encontrar lo que estamos buscando, y encontrar más cosas. Eso sería interesante. O no encontrar ninguna. Pero lo peor que podría pasar es que encontremos solo el bosón de Higgs. Porque sabemos que tiene que haber más cosas, y si no aparecen, eso estaría indicando que esas otras cosas estarían en energías más distantes de las que podemos alcanzar hoy en día, lo que significaría que, por muchas décadas, no seríamos capaces de realizar experimentos que tengan resultados nuevos. Entonces, hay expectativas de observar más cosas además del Higgs, lo que pasa es que el Higgs es el elemento que está faltando. Hay como una desesperación por verlo. -¿Se puede equiparar este momento de tanta expectativa con otro momento en la historia de la física? - Yo creo que, gracias a la historia, los físicos hemos aprendido a ser humildes respecto de nuestras ideas. A fines del siglo XIX, el electromagnetismo y la mecánica clásica funcionaban bien, y había apenas un par de problemas por resolver. Y ese par de problemas se resolvió nada menos que con la relatividad y la mecánica cuántica. O sea, cuando casi todo parecía resuelto hubo que hacer modificaciones drásticas. -¿Tanta expectativa podría producir alguna decepción? - Si la decepción es porque no se encuentra el bosón de Higgs es una decepción alegre en todo caso. Porque significaría que tenemos que pensar algo distinto. Para mi la decepción más grande es que se encuentre sólo eso. Yo creo que sería una decepción para toda la comunidad. -¿Y cuál es tu expectativa? - Si tuviera que apostar, diría que el bosón de Higgs se va a encontrar y que, probablemente, va a tener las propiedades que se predicen. Y también creo que van a aparecer cosas nuevas. Más que expectativas, tengo el deseo de que no sólo aparezcan cosas nuevas sino, también, inesperadas. O sea, que no sean siquiera las que predicen otras teorías alternativas, sino algo completamente diferente. Yo creo que eso sí sería una verdadera revolución. -¿No te preocupa que aparezca algo inesperado que presente un problema que lleve muchos años resolver y que no llegues a conocer el momento de su solución? - Yo no creo que exista una teoría final que resuelva todo. Para mí en física, como en cualquier ciencia natural, lo que uno va haciendo es tratar de aproximarse cada vez más a la naturaleza, pero sin poder describirla exactamente. Tanto desde el punto de vista de las partículas como de las ideas en general. Siempre es una descripción aproximada de lo que es la naturaleza en sí. Probablemente nunca sepamos cómo es. -¿Sólo Dios sabe? - Dios no existe. | |
| Fuente: El Cable Nro. 677 | |
Por Gabriel Stekolschik